Urbanisme

Efectos colaterales de la Fórmula 1

Julio Moltó, de Veïns i Veïnes de Natzaret, plantea objeciones sobre la forma en que la Administración valenciana ha conducido la construcción del circuito, “sin ningún tipo de información”. “Solo tenemos un decreto de excepción legal”, dice. Moltó, que califica así el decreto del día 8 de febrero con el que la Generalitat declaraba de interés general el Gran Premio de Europa eximiéndolo de la declaración de impacto ambiental y habilitanado procesos de expropiación urgentes. Eso ha permitido, a su juicio, que se haya construido “parte del circuito en una zona inundable”, circunstancia denunciada por los ecologistas ante el Parlamento Europeo, o que “no se haga nada respecto al ruido”. “Eso sí, los vecinos no sabemos todavía por dónde vamos a poder salir”, añade. Para esta asociación, el día después también se antoja problemático. “Si tomamos como referencia el circuito urbano de Mónaco, se necesitan entre 30 y 40 días para desmontar todo el tinglado, por eso creemos que el circuito seguirá generando problemas”. Moltó, en todo caso, aporta objeciones de fondo. “Se está financiando un negocio privado en barrios donde hay gente que no llega a final de mes. En vez de eso, se deberían atender las necesidades de Natzaret”, dice, y desgrana carencias como un instituto, escuelas infantiles, residencias para la tercera edad, el soterramiento de vías o la llegada del tranvía.Vicente Gallart, vicepresidente de la asociación vecinal de El Cabanyal, incide también en la “falta total de información”. “Se ha hecho todo a espaldas de los vecinos y de los colectivos. Y no han hecho caso”, afirma en referencia al Ayuntamiento, “ante preguntas tan normales como los aparcamientos o las medidas que piensan adoptar por el tema del ruido. Les guste o no, el circuito urbano requiere muchas explicaciones”. Gallart es muy crítico asimismo con la medida anunciada por la alcaldesa, Rita Barberá, de habilitar unos toldos para tapar las zonas más degradadas y no generar un impacto visual negativo. “Nos parece alucinante que se preocupen de esas cosas en vez de preocuparse del urbanismo de la ciudad”. Y pone el acento en las consecuencias a medio y largo plazo. “A nivel urbanístico nos preocupa que esta parte de la ciudad se esté planificando con el circuito como punto de partida. Hubo un concurso de ideas”, recuerda en alusión al que ganaron ex aequo Meinhard von Gerkan y Jean Nouvel y del que se ha encargado José María Tomás, “y no sabemos qué va a pasar con todo esto. Y hay una parte del circuito que no coincide con la futura red viaria contemplada en el avance del Plan General”.

José Antonio Barba, presidente de la asociación Natzaret Unido, se sitúa en la línea del posibilismo. “Gracias al circuito se está realizando el PAI Grau-Cabanyal, hay una zona que ya se está urbanizando y nos están quitando una gran cantidad de mierda de encima”, dice sin tapujos. “Es más: si no fuera por el circuito, el PAI no se llevaría a cabo. Y si no se invierte aquí está claro que ese dinero no irá a un centro de salud o una residencia para jubilados”, arguye. A diferencia de otras asociaciones, Barba asegura haber tenido contactos frecuentes con las administraciones. “Todo esto hay que negociarlo, hablarlo, pero decir que no a una cosa que va a hacerse igual no lleva a ninguna parte. ¿Qué mejor que estar dentro? Si decimos que no, nos apartan de las negociaciones”, explica, y reconoce que eso ha pasado con los colectivos vecinales críticos con la prueba. Barba pone como ejemplo de colaboración la celebración de la Copa del América. “En las negociaciones sacamos cosas positivas para el barrio”, dice, y cita 800.000 euros para la biblioteca y 64 millones más para un centro de salud y para la reforma del parque deportivo de Natzaret. En el caso concreto de la F-1, Barba asegura estar negociando con el Ayuntamiento distintas alternativas de accesos y transporte para minimizar el impacto del gran premio. “No podemos ir en contra de la ciudad, porque la ciudad quiere el circuito. Y si la visión de la gente fuera negativa, se hubiera visto en las urnas, pero el PP ha reforzado su mayoría incluso en los colegios electorales de las zonas donde va la F-1″, comenta, y lanza un desafío a los colectivos críticos con la prueba: “Habrá que pensar para quién están trabajando las asociaciones”.

El Cabanyal o la lucha más larga

Esta es la historia de una resistencia a prueba de calendarios. Esto es el barrio de El Cabanyal, una de las caras del mar en Valencia, pueblo de pescadores que fue, municipio independiente hasta 1897. Tenía un nombre como sacado del relatorio último de la lírica del mar: “Poble Nou de la Mar” -El Pueblo Nuevo del Mar-. Tenía el Mediterráneo a sus pies, unas calles ordenadas en forma de retícula, y unas casas de dos alturas gobernadas desde ventanas y balcones. Se trata de una arquitectura ecléctica con resabios de las casas de otras mares, una forma de entender la edificación a veces entregada a la fantasía. El barrio fue declarado Conjunto Histórico Protegido. Una parte del barrio es Bien de Interés Cultural. Una frase pronunciada hace unos días acaba con cualquier asomo de romanticismo: “Si perdemos, 1.200 familias serán expropiadas”.

Lo dijo Faustino Villora, profesor, portavoz de la plataforma Salvem El Cabanyal -Salvemos El Cabañal-, vecino del barrio, hijo y nieto de vecinos del barrio. Faustino Villora es desde hace 10 años una de las caras visibles de la pelea del lugar.

Sucede que la administración municipal de Valencia, con la popular Rita Barberá al frente, planea dar salida al mar, a través del Cabanyal, a una de las grandes avenidas de la ciudad, la Blasco Ibáñez. La reforma se llevaría por delante 1.200 casas de las que buena parte están en la zona del barrio considerada Bien de Interés Cultural. Y terminaría con el barrio como tal, con su estructura rectilínea, singular y antigua. Aún dejando de lado el debate sobre la necesidad de dotar a Valencia de esa nueva salida al mar -hay opiniones para todos los gustos sobre ese tema-, el hecho es que esa avenida trazaría una navajazo el corazón del pueblo marinero en forma de retícula que un día fue El Cabanyal.

Para el Ayuntamiento, la construcción del vial permitirá además desarrollar acciones que permitan la recuperación de toda la zona. Y es que hay lugares en el barrio que se caen a pedazos.

Porque El Cabanyal quedó excluido del Plan General de Ordenación Urbanística en 1988. Y porque desde entonces se acabaron las inversiones en una zona de futuro incierto. En 1998, el Ayuntamiento de Valencia -ya entonces en manos del PP- propuso abrir la salida al mar. Y hasta hoy. Así que ahora hay palabras graves en el discurso del portavoz vecinal Faustino Villora: habla de amenazas, de coacción, de resistencia. Dice que están dejando que el barrio se venga abajo para hacer que los vecinos salgan de allí, que cedan, que vendan sus casas o que abandonen una estrategia jurídica que hasta ahora, y a falta de una sentencia que se conocerá en las próximas semanas, ha evitado las expropiaciones.

Para el abogado José Luis Ramos, experto en urbanismo, vecino del barrio, encargado de la estrategia jurídica de Salvem El Cabanyal, el Ayuntamiento de Valencia quiere que la salida al mar de Valencia a través del Cabanyal sea la obra por la que le recuerden, su Ciudad de las Artes, un suponer.

Y es que nadie duda de que una intervención en la zona podría dar lugar a un bonito desarrollo arquitectónico. Lo que se pone en cuestión es el ataque al patrimonio arquitectónico y la situación en la que quedarían las familias desalojadas. Habla el portavoz vecinal Faustino Villora: “Aquí vive gente muy mayor que nació en el barrio y se quedó toda la vida. Con el dinero que ofrecen cuando hablan de expropiación no llega para nada”.

El Defensor del Poble investiga una queixa de Per l’Horta sobre la revisió del pla General

Amb l’admisió de la queixa, el Defensor del Poble inicia una investigació que podria concloure amb el requeriment a l’Ajuntament de València per a que anule el tràmit d’audiència defectuós amb què s’ha iniciat el procés de revisió del PGOU de la ciutat.

Per L’horta ha sol•licitat en la seua queixa al Defensor una investigació (que el defensor ja ha iniciat) que conduisca a requerir a l’Ajuntament de València a que anule l’esmentat tràmit d’audiència defectuós amb el qual s’ha iniciat la revisió del PGOU i comence de nou el procés amb anuncis clars, sense ambigüetats quan a la durada dels terminis per a l’accés a la informació, l’exercici d’al•legacions i el còmput de les mateixes.

PER L’HORTA considera que els terminis han sigut interessadament reduïts per l’Ajuntament de València amb la intenció de limitar les possibilitats d’al•legació i de presentació d’alternatives pels ciutadans, buidant així les possibilitats de participació efectiva d’aquests en el procés.

A més, PER L’HORTA considera que un procediment de conseqüències tan rellevants i definitives per a la ciutat de València i els seus ciutadans i ciutadanes, com és el PGOU, no pot desenvolupar-se sense un procediment real i efectiu de participació ciutadana.

Així, l’Associació PER L’HORTA exigeix el dret de la ciutadania valenciana a participar en el procés d’una forma real i efectiva, amb un termini de temps suficient i clarament definit, i no a través de procediments ambigus, poc seriosos i pobres, que no tenen més finalitat que la d’atorgar a l’Ajuntament de València una estètica democràtica i participativa que maquilla la falta de voluntat municipal per a facilitar als ciutadans procesos verdaderament participatius.

Los arquitectos creen que Valencia debería tener más ambición metropolitana y preservar la huerta

El Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia (CTAV) ha pedido al Ayuntamiento de Valencia mayor amplitud de miras y una ambición metropolitana en las sugerencias que ha presentado a la revisión del Plan General. También recuerdan, aunque no sea competencia municipal, la urgente necesidad de aprobar los distintos planes de acción territorial de la huerta, del litoral y del área metropolitana que marquen el camino a seguir al Cap i Casal.
Las alegaciones están firmadas por Francisco Taberner, en lo que será el último escrito que suscriba como presidente del Colegio de Arquitectos ya que, ayer mismo, tomó posesión del cargo su sucesor, Luis Sendra. En apenas siete folios, los arquitectos inciden en cinco aspectos. De una parte lamentan las escasas posibilidades de “participación pública” real que se ha permitido a los ciudadanos ya que “toda la información tiene un carácter definitivo. La secuencia elegida para la participación pública es dar a conocer lo ya decidido”. En segundo lugar, inciden en la falta de perspectiva supramunicipal del Plan General y que podría haberse corregido con los planes de acción territorial. “La degradación medioambiental de espacios antes ocupados por huerta ha servido y, lo que es más preocupante, puede servir como justificación de su reclasificación”. En tercer lugar insisten en que “la revisión simplificada del plan no debe ser excusa para asumir sin más todas las modificaciones puntuales aprobadas cuando suponen incrementos de edificabilidad sin aumentos proporcionales de las dotaciones públicas -y citan el Parque Central o Sociópolis en la Torre- y se pierde la ocasión para recualificar los barrios y fomentar modelos de ciudad y transporte sostenibles”. Sobre el patrimonio cultural, señalan que el catálogo de bienes y espacios protegidos “carecen del rigor y la extensión deseable en este estado de tramitación”. Por todos estos motivos, los arquitectos resaltan “lo limitado de los objetivos” de la revisión al compararlos con el resto de planes aprobados para Valencia desde 1946.
Por otro lado, PSPV y Bloc de l’Horta Nord han mostrado su rechazo a la revisión del PGOU de Valencia y presentarán mociones en los plenos de cada municipio de la comarca. Alcaldes y responsables socialistas de l’Horta Nord se reunieron con el portavoz del PSPV en la Diputación, Rafael Rubio y presentarán una moción. Los socialistas consideran que la revisión del Plan General debe “analizar y abordar la mayor parte de los fenómenos territoriales en una relación democrática y armónica con los municipios” del área metropolitana.
Comisión de afectados
El PSPV de l’Horta Nord plantea que antes de revisar el planeamiento de Valencia se aborde un Plan Territorial Metropolitano que pasaría por la “contención de la ocupación del suelo, la protección de huerta y el litoral, la planificación sostenible de las infraestructuras y el reequipamiento en todas las escalas urbanas”. La moción del PSPV pide a la conselleria que se cree una comisión integrada por todos los municipios del área metropolitana y la conselleria de infraestructuras para redactar el Plan Territorial Metropolitano.
Los nacionalistas criticaron que el Plan General ahonda en “propuestas obsoletas y superadas de ordenación urbanística depredadora”. El secretario general del Bloc en l’Horta Nord, Enric Carbonell, criticó que la propuesta “plantea graves problemas de injerencia al exceder las competencias municipales e invadir los términos de pueblos del área metropolitana ya que la mayoría de infraestructuras planeadas que deberían acompañar el crecimiento de la ciudad están en los términos municipales vecinos”. Califican de “incomprensible” que no exista un “estudio de movilidad”

Respuestas

  1. como tu propio titulo indica ¡¡¡¡¡¡qué BARBARITAt!!!!!! es inhumano lo que estan haciendo, como se atreven a desautorizar de esa manera a la población valenciana que realmente esta sufriendo y se ve afectada por estas “pijaditas”
    ¿QUÉ PRETENDEN?

  2. Ay Xumarro… si es que València està molt mal…
    eso si ja vorás com tanto unos (PP, Gori,etc.) como otros(PSOE, gente que se queja…) verán los cochecitos el dia de la carrera

    Ale ahí queda el mensaje…

    Si kieres algo de urbanismo dime y te paso a mi madre…
    Ya parlem…

  3. realmente me parece de no tener vergüenza lo q se pretende con las tierras valencianas. una cosa como es la huerta que es historicamente de lo mejor que ha tenido valencia por clima y por cultura.encima todo esto lo deciden unos pocos que son los unicos beneficiados de todo esto.


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